¿Qué pasa con las baterías después de su uso?

19/8/2021

Con el desarrollo de los vehículos eléctricos y sus baterías, se encuentran regularmente nuevas formas de reutilización, así como de eliminación. ¿Cómo se eliminan? ¿se reutilizan? Cada día se descubren nuevos métodos y formas de reciclarlas. Aquí le dejamos un pequeño resumen de método actual.

Desde que hay baterías en los vehículos de combustión, el reciclaje y reutilación de estas es siempre un reto que ha dado lugar a nuevas técnicas. Con el desarrollo más avanzado de los vehículos eléctricos y sus baterías, se encuentran regularmente nuevas formas de reutilización y de eliminación, ya que cada vez más empresas e instituciones de investigación se ocupan del tema y desarrollan soluciones limpias. Al fin y al cabo, los coches eléctricos no sólo deberían poder conducirse de forma ecológica, sino también desecharse de forma ecológica.


Segunda vida de las baterías de los coches

El primer avance garantiza que cada vez más baterías tengan una "segunda vida" como almacenamiento de energía estacionaria después de su vida en un vehículo eléctrico. Esto se realiza especialmente en el caso de las baterías de litio, que también se instalan en muchos de nuestros vehículos eléctricos de ARI Motors. Este tipo de baterías puede utilizarse en un vehículo durante unos 10 años antes de que su capacidad de carga y, por tanto, la autonomía del vehículo hayan disminuido hasta tal punto que sea necesario sustituirlas. Sin embargo, en ese caso suelen tener todavía una capacidad de carga del 70-80%, lo que, por supuesto, no las hace inútiles.

Su "segunda vida" suele ser como módulos de almacenamiento de energía estacionario en sistemas solares, estaciones de carga rápida o incluso en hogares. Mientras que las baterías de un vehículo están sometidas a un gran estrés debido a las frecuentes aceleraciones y cargas, los procesos de carga en funcionamiento estacionario son mucho más lentos y, por tanto, más suaves. Esto significa que las baterías pueden utilizarse durante otros 10 años o más, lo que duplica al menos su vida útil.


Mejoras del reciclaje y eliminación ecológica

Si las baterías han llegado al final de su vida útil, deben ser eliminadas o recicladas. Los diversos materiales, como el níquel, el cobalto y el litio, plantean el mayor desafío. Pero en los últimos años, se han desarrollado técnicas cada vez mejores para separar y reutilizar los materiales. La empresa belga Unicore, por ejemplo, calienta las baterías hasta tal punto que se funden y se pueden separar los componentes. Como resultado, se alcanzan tasas de reciclaje del 60-70%.


El proceso de la empresa Duesenfeld de Alemania ofrece resultados aún mejores. Aquí, las baterías se trituran en un contenedor y luego se descomponen en sus partes individuales. Así, un 96% de los componentes pueden reutilizarse, sobre todo para la producción de nuevas baterías para vehículos. Según Duesenfeld, las emisiones de CO2 en este caso son incluso un 40% inferiores a las de la nueva producción convencional.

Mientras tanto, el Instituto Fraunhofer para el Reciclaje de Materiales y la Estrategia de Recursos IWKS está trabajando en un proceso electrohidráulico en el que los componentes de la pila se dividen mediante una descarga forzada en agua y así vuelven al ciclo de la materia prima. El proyecto conjunto "AutoBatRec2020" tiene como objetivo lograr una tasa de reciclaje aún mayor. Además, el aporte de energía en este proceso es especialmente bajo, lo que hace que el sistema sea muy prometedor. Los resultados concretos de la investigación se esperan al final del proyecto, en enero de 2021.


Resumen

La reutilización y el reciclaje de las baterías de los vehículos eléctricos son cada vez más respetuosos con el medio ambiente gracias a una amplia investigación y desarrollo. Por un lado, las baterías ya no se desechan ni se reciclan directamente tras su uso en un vehículo eléctrico, sino que pueden seguir sirviendo durante muchos años. Por otro lado, la cuota de reciclaje también está creciendo de forma constante gracias a las nuevas tecnologías en dirección a la reutilización del 100% de los componentes antiguos, en parte incluso para producir nuevas baterías de vehículos de forma más ahorradora que antes. Así, el desarrollo de la e-movilidad no sólo apunta a una autonomía cada vez mayor, sino también a una mayor vida útil de las baterías y a un reciclaje respetuoso con el medio ambiente.