¿Qué se hace con la batería cuando ya no sirve?

Muchos posibles compradores de vehículos eléctricos se preguntan qué ocurre realmente con las baterías cuando se sustituyen o el vehículo se desguaza. ¿Cómo se eliminan? ¿O incluso se seguirán utilizando? Aquí le ofrecemos una visión general del proceso actual.

Desde que existen las baterías en los vehículos de combustión, la eliminación o el reciclaje de estas ha sido un reto. Se descubren nuevas técnicas constantemente . Con un desarrollo más avanzado de los vehículos eléctricos y sus baterías, se encuentran regularmente nuevas formas de reutilizarlas, así como de eliminarlas, ya que cada vez más empresas e institutos de investigación se ocupan del tema y desarrollan soluciones limpias. Al fin y al cabo, los coches eléctricos no sólo deben ser respetuosos con el medio ambiente a la hora de confucirlos, sino también cuando son eliminados.

La segunda vida de la batería

El primer avance garantiza que cada vez más baterías tengan una «segunda vida» como almacenamiento de energía estacionaria después de su vida en un vehículo eléctrico. Esto es muy frecuente en el caso de las baterías de ion-litio, que también se instalan en muchos de nuestros vehículos eléctricos de ARI Motors. Este tipo de baterías puede servir para almacenar energía en un vehículo durante unos 10 años antes de que su capacidad de carga, y por tanto la autonomía del vehículo, haya disminuido hasta el punto de tener que ser sustituidas. Sin embargo, suelen tener todavía un 70-80% de capacidad de carga, lo que, por supuesto, no las hace inútiles.

Estas baterías suelen pasar su «segunda vida» como módulos de almacenamiento estacionario en sistemas solares, estaciones de carga rápida o incluso en hogares. Mientras que las baterías de un vehículo están sometidas a un gran estrés debido a las frecuentes aceleraciones y cargas, los procesos de carga del almacenamiento estacionario son significativamente más lentos y, por tanto, más suaves. Como resultado, las baterías pueden utilizarse durante otros 10 años o más, lo que al menos duplica su vida útil.

Mejores procesos de reciclaje y una eliminación respetuosa con el medio ambiente

Si llega el final de la vida útil de la batería, estas deben de ser eliminadas o recicladas. Los diferentes materiales como el niquel, el cobalto y el litio plantéan un mayor desafío. Claro está que las empresas de reciclaje desarrolan nuevas técnicas para separar los materiales y poder volver a usarlos. La empresa belga «Unicore» calienta la batería hasta que se funde y así poder separar los ingredientes. De este modo se recicla el 60 – 70% de la batería.

El proceso de la empresa alemana «Duesenfeld» consigue resultados aún mejores. Aquí, las baterías se trituran en un contenedor y luego se descomponen en sus componentes individuales. Así, un 96% de los componentes pueden reutilizarse, sobre todo para la producción de nuevas baterías para vehículos. Según Duesenfeld, las emisiones de CO2 en este caso son incluso un 40% inferiores a las de la producción convencional de una batería totalmente nueva.

Mientras tanto, el Instituto Fraunhofer para el Reciclaje de Materiales y la Estrategia de Recursos IWKS está trabajando en un proceso electrohidráulico en el que los componentes de la batería se dividen por descarga forzada en agua, devolviéndolos así al ciclo de las materias primas. El proyecto conjunto «AutoBatRec2020» tiene como objetivo lograr una tasa de reciclaje aún mayor. Además, el aporte de energía en este proceso es especialmente bajo, lo que hace que el sistema sea muy prometedor. Los resultados concretos de la investigación se esperan al final del proyecto, en enero de 2021.

Conclusión

La reutilización y el reciclaje de las baterías de los vehículos eléctricos son cada vez más respetuosos con el medio ambiente gracias a una amplia investigación y desarrollo. Por un lado, las baterías ya no se desechan o reciclan inmediatamente después de su uso en un vehículo eléctrico, sino que pueden seguir sirviendo durante muchos años. Por otro lado, la cuota de reciclaje también está creciendo de forma constante a través de nuevas tecnologías en dirección a la reutilización del 100% de los componentes antiguos, en algunos casos, incluso para producir nuevas baterías de vehículos de forma más respetuosa con el medio ambiente que antes. Así, el desarrollo en términos de e-movilidad no sólo apunta en la dirección de aumentar la autonomía de los vehículos, sino también buscan dar una vida útil más larga de las baterías y una reutilización respetuosa con el medio ambiente.